Después de varios meses en estado de reposo e hibernación ya iba siendo hora de volver a la rutina… pero cambiando algunas cosas.
Para empezar he decidido dejar el gimnasio, se me estaba haciendo pesado ir y solo iba de dos a tres veces por semana. De paso voy a ahorrar bastante dinero que me va a venir muy bien para otras cosas.
Tocaba renovar calzado y aprovechando las rebajas y que la zapatería la tengo debajo de casa, compré unas Nike Air Pegasus+ 25 a muy buen precio. Lo cierto es que no me había fijado en el símbolo “+” hasta después de comprarlas, esto quiere decir que una de las zapatillas tiene un zócalo debajo de la plantilla para colocar un podómetro que se comunica con algunos modelos de iPod e iPhone para que se almacenen los datos de la carrera.
Por desgracia mi iPhone 3G no es compatible con el sistema de Nike+ y no tengo pensado renovarlo aún. Por suerte hay otra forma de utilizar el podómetro sin necesidad de ningún iPod o iPhone y que ha sido la segunda compra de la semana: el Sportband de Nike. Por cierto, empiezo a cogerle el gusto a las rebajas, si a alguien le interesa el Sportband esta rebajado un 40% en El Corte Inglés ¡genial!
El Sportband viene a ser un reloj de pulsera que se encarga de almacenar los datos que recibe del podómetro, por lo que ya no es necesario el iPod o iPhone para esta tarea, al mismo tiempo muestra información de la distancia recorrida, velocidad del paso y calorías consumidas durante la carrera.
Puede utilizarse en interiores puesto que no está basado en tecnología GPS y es muy preciso. Para sincronizar los datos se desengancha el reloj de la correa y se conecta a cualquier puerto USB del ordenador, ya sea Mac o PC.
Resumiendo: Dejo el gimnasio, entreno en casa y tengo una frikada más.























