El caso es que hoy he recibido un pequeño regalo: V de Vendetta en BluRay, que es una película que me encanta por muchos motivos. Además, también hoy, Carlos se ha molestado en recordarme que llevo sin escribir aquí desde noviembre… y como las coincidencias no existen, sólo la ilusión de las coincidencias… voy a escribir esta entrada por vicisitudes del destino.
Los que me conocen me suelen describir como majo, simpático, amable, tranquilo… y ahora que hago memoria, una buena amiga me comentó no hace mucho que mi carácter le recordaba a John Wayne en la película de “El hombre tranquilo”, película que he de decir que aún no he visto.
También es cierto que en muchas ocasiones mis comentarios pueden ser suspicaces, irónicos y afilados, pero estos carecen de maldad porque siempre tienen una gran dosis de buen humor.
Sin embargo el otro día sí que tuve la oportunidad de ser un poquito cabrón… y sin necesidad de mover un dedo. Ahora me estoy acordando de Sara F., una compañera psicóloga que nos dio un curso de “Trabajo en equipo” el año pasado y en concreto recuerdo ahora mismo la parte de comunicación… más o menos decía algo como que podemos comunicarnos con palabras, gestos, señales e incluso con silencios… y destacó que a veces un silencio podía decir mucho.
A lo que iba… obviamente no voy a decir cual fue el suceso en concreto, eso queda entre el cabrón (que en este caso vengo a ser yo) y el puteado o puteada. Pero lo que sí voy a decir es que se trataba de una deuda que tenía pendiente desde hace algún tiempo y que me siento muy a gusto ahora que está saldada… incluso puedo decir que duermo mejor y todo, así que recordar…
Nada es seguro y todo es posible.





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